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Bacówka Baligówka

Bacówka Baligówka

Bacówka Baligówka
Czarny Dunajec Subregión turística: Krakowski
tel. +48 501816189
Ocio: Otros
En Polonia no existe otra profesión tan familiar, como el pastoreo de ovejas. Cada baca (jefe de pastores) tuvo a un profesor en su familia: su padre, abuelo o tío que lo introdujo en el mundo del duro trabajo diario en las praderas y la bacówka. El mejor sitio para observar este fenómeno en la Ruta del Oscypek es la choza en Baligówka, donde trabaja Jan Hyrczyk. No muy lejos de allí, en Jabłonka, su padre cuida de un rebaño de 700 ovejas y ambos pueden contar con la ayuda del hermano menor de Jan: juhas (ayudante del pastor) Andrzej.Cada año, el 23 de abril, el Día de San Adalberto se celebra el redyk de primavera (festejo de la salida con los rebaños hacia las praderas). Los rebaños los forman ovejas que pertenecen a varios gazdowie (propietarios de fincas en la región de Podhale) quienes las dejan al cuidado de los bacowie que abandonan los pueblos y aldeas, vagando hacia las praderas llenas de pasto jugoso. Antaño, se medía la cantidad de leche que daba cada animal, antes del pastoreo y en otoño, a la vuelta a la finca. Así, se calculaba la cantidad de oscypki que correspondía a cada propietario. Ahora esta tradición ha desaparecido. Hasta hace poco existía en forma rudimentaria porque los gazdowie salían el Día de San Juan, ordeñaban sus ovejas y en función de la cantidad de leche recibían un número proporcional de quesos.El redyk de primavera es una gran fiesta que para la mayoría de los juhasy y bacowie significa alejarse de su casa durante cinco meses. Porque trabajar con las ovejas es una forma de vida que conlleva responsabilidades los siete días de la semana. Jan Hyrczyk es una prueba de ello. Su koliba (choza) está situada en el camino de Czarny Dunajec a Jabłonka. El joven baca se casó en junio y pasó su luna de miel y las semanas siguientes... trabajando en la majada. A eso obliga la tradición familiar. - Cuando Jasiek estaba en la guardería, me lo llevé de vacaciones – recuerda Stanisław Hyrczyk, cabeza de familia, que pastorea en la cercana Jabłonka. A los 16 años, al terminar la escuela el joven Jan ya ejercía de juhas en las montañas de Bieszczady y luego en Silesia. Los mismos pasos los quiere seguir también su hermano menor Andrzej que a veces está en Baligówka. Vale la pena detenerse aquí para tomar una taza de żentyca (suero de leche de oveja) y unas rodajas de oscypek (queso típico de la región polaca de Podhale). Para sentir el ambiente familiar y disfrutar de la brisa cálida que trae el tintineo de campanas de las ovejas de praderas cercanas.
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